#menu li.current-elemento de menú a, #menu li.current-menu-padre un #menu li.current_page_parent un li #menu a.selected, #menu li a: hover, #menu li.current_page_item un { background: url ("../ images / menú bg.png") repeat-x centro de desplazamiento superior # 2B4908; de color: #FFFFFF; }

Fármacos

Farmacos_medicamentos_1_web

Antes de comenzar un tratamiento es necesario que conozcamos las características básicos de los fármacos. Los medicamentos son sustancias con propiedades curativas que sirven para tratar o prevenir las enfermedades. Pueden actuar sobre la causa de la enfermedad, o bien sobre los síntomas como el dolor o la inflamación; y por último actúan también en la prevención de enfermedades, como en el caso de las vacunas. Los medicamentos pueden estar compuestos de uno o varios principios activos, que son los que ejercen el efecto curativo, y de otros ingredientes, llamados excipientes, necesarios para su elaboración y para facilitar su acción.
La forma farmacéutica es la manera en la que se presentan los medicamentos para que éstos puedan alcanzar la máxima eficacia cuando se administran. Cada forma farmacéutica tiene su vía de administración. Entre las más habituales están los comprimidos, las cápsulas y los jarabes, que se administran por vía oral. Las pomadas y cremas se aplican sobre la piel, y los colirios por vía oftálmica. Otro tipo de presentación de los fármacos son las ampollas inyectables que se administran a través de la piel y el músculo mediante inyección. También, encontramos formas como los supositorios que se administran por vía rectal y los óvulos por vía vaginal, entre otros.
Los comprimidos y las cápsulas se han de tragar acompañados de un vaso de agua, salvo que nos indiquen que hemos de mantener el comprimido bajo la lengua hasta que se disuelvan o que podemos masticarlo. No se debe vaciar el contenido de la cápsula, ni partir o triturar sin consultarlo con el farmacéutico.